Un mundo perdido

El protagonista visita junto a su padre un olivar que años antes habían plantado juntos. Mientras observa a su progenitor, ya viejo y decrépito, recuerda cómo transcurrían los días de recogida de aceituna, repasando con ello la relación existente entre padre e hijo, con los olivos como intermediarios en un pequeño pueblo de Jaén, Bélmez de la Moraleda, en la Sierra Mágina. Entre ambos se ha producido el relevo como olivareros y como individuos; el cambio de un mundo rural ya perdido, extraño, antiguo, a lo que se adivina como el futuro de las olivas -como se dice en Jaén- y de sus actuales propietarios.

Verde mar

En nuestro afán por la búsqueda constante de la felicidad, muchas veces no valoramos lo que tenemos, idealizando cualquier cosa ajena, menospreciando lo nuestro , eso que no valoramos hasta que lo perdemos, y que en la gran mayoría de las ocasiones es irrecuperable. La historia de la añoranza que siente el emigrante hacia su tierra, que con falsas promesas dejó atrás una vida por un sueño.

Algún día recordarás…

Yovana tiene Alzhéimer, una dura enfermedad que no le permite recordar a Oliver, su marido. Él se esfuerza, cada día, por lograr que cualquier detalle despierte un destello en su memoria. Mientras tanto, el temporal no ofrece ninguna tregua a la recogida de la aceituna. Es un otoño especialmente lluvioso y frío. Llegar a la campaña y al primer aceite de la temporada se convertirá en un verdadero desafío para este matrimonio que, a pesar del olvido, sigue unido frente al verde mar de olivos.

Verde intenso

Un joven olivarero que trabaja en un cortijo conoce a una de las hijas del dueño de la finca. La hija está prometida pero eso no impide que un sentimiento muy fuerte surja entre los dos y a raíz de un accidente, la chica involuntariamente cambie la vida que el destino había escrito para aquel joven.

El último manijero (Habemus oleum)

Cualquier manera es buena para seguir cosechando, siquiera sea para el aceite del año, como cualquier edad es buena para seguir enseñando a los nuevos que la lumbre del corazón siempre guarda rescoldos